Problem
Trusted Carrier conecta cargadores, transitarios y transportistas verificados en toda la UE-27, con la verificación resuelta en origen para que no haya PDFs ni cargas repetidas. En lo comercial, sin embargo, el funnel tenía fugas. Llegaban registros desde campañas de LinkedIn y tráfico orgánico, pero no había una forma estructurada de cualificarlos, enrutarlos al responsable adecuado ni hacer seguimiento a tiempo. Las fichas eran pobres, a menudo solo un nombre y un email, así que el equipo no podía distinguir a un transportista regional de tres camiones de una flota de 500 vehículos sin investigar a mano. El pipeline era en la práctica una lista plana, y los buenos leads se enfriaban antes de que nadie los contactara.
